-::Ciberfeminismo de Investigacción. El caso de Donestech

Núria Vergés Bosch (Grupo Interuniversitario de Investigación Copolis. UB. / Colectivo Donestech /Programa Género y TIC. IN3. UOC)
Eva Cruells López
(Colectivo Donestech)
Alex Hache
(Colectivo Donestech)

Resumen

Presentamos aquí la investigacción ciberfeminista “Código LeLa” impulsada por el colectivo Donestech. En este artículo, partimos de una introducción de lo que entendemos por ciberfeminismo y por investigacción probando de determinar en qué sentido los identificamos con el nacimiento y evolución de nuestro colectivo. Pasamos consiguientemente a presentar los orígenes y motivaciones detrás de su constitución detallando porque y como surge el dispositivo de investigacción Código LeLa. Finalmente, explicitamos las varias áreas de actuación desarrolladas mostrando la heterogeneidad y diversidad implicadas dentro de las prácticas ciberfeministas. Probamos, por lo tanto, de destapar de vuelta la caja negra de nuestra investigacción y profundizar esta vez en los vínculos existentes entre feminismos, investigacción y prácticas ciberfeministas. Relatamos los modos bajo los cuales estas se imbrican, relacionan y auto-alimentan mientras se producen nuevos conocimientos situados, se generan experimentaciones con tecnologías y al mismo tiempo se visibilizan, fomentan y crean redes sociales que empoderan las mujeres y contribuyen a la transformación de la sociedad en su conjunto. Bienvenidas dentro del Código LeLa …un relato acerca del día que nos enrollamos con las tecnologías…

DONESTECH
Nace el 2006 con el objetivo de conocer las relaciones de las mujeres con las tecnologías, visibilizarlas y crear redes. El colectivo experimenta y utiliza las TIC de forma intensiva como instrumento y finalidad, tanto para trabajar como para experimentar, crear, conectar y redistribuir.
Alex Hache: Investigadora tecnosocial. Technoactivista en donestech, el CSOA Fábrica de sombreros, RedActiva, y el Proyecto n-1.cc
Eva Cruells: Investigadora tecnosocial y videomaker. Tecnoactivista en donestech, surt.tv, radio paca y veus gitanes.
Núria Vergés Bosch: Investigadora tecnosocial en Programa Género y TIC del IN3 (UOC) y en Grupo Copolis (UB). Tecnoactivista y artista en Riereta.Net, Telenoika y donestech.
Contacto: donestech@gmail.com

1. o ¿Qué entendemos por Ciberfeminismo?

Intentar definir el Ciberfeminismo puede ser una ardua aunque apasionante tarea ya que desde sus inicios, las ciberfeministas han rechazado ser definidas[1] y se han ido presentando en una evolución creciente y cambiante. Brevemente se puede decir que el ciberfeminismo conforma un conjunto de teorías y prácticas feministas de la tecnología que surgen a partir de los años 90 (Sunden y Sveningsson: 2007) y que su nacimiento viene propiciado por la expansión de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTIC) y la influencia de la tercera ola feminista, especialmente de Donna Haraway (1991). Inspiradas por su Cyborg, las primeras en definirse expresamente como ciberfeministas fueron el grupo de artistas australianas VNS Matrix que declararon su existencia con un manifiesto[2] intitulado “cyberfeminist manifesto for the 21st century” (1991).

Para las Ciberfeministas las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) implican no sólo la subversión de la identidad masculina, sino una multiplicidad de subjetividades innovadoras dónde las tecnologías pueden transformar, no sólo la sociedad y la misma tecnología, sino también los roles de género convencionales.  En ese sentido, las teorías y prácticas ciberfeministas retan las relaciones de poder jerárquicas entre hombres y mujeres en las TIC, exploran las relaciones entre las mujeres y las tecnologías digitales, investigan cómo éstas las afectan, así como apuntan hacia la creación de redes y la conquista de  territorios como el cyberespacio a partir del desarrollo de nuevas formas de participación en ellos (Hawthorne y Klein,  1999; Flanagan y Booth,  2002; Sunden y Sveningsson,  2007).

Las ciberfeministas teóricas de la primera ola consideraron de forma extremadamente optimista que las redes difusas, horizontales y flexibles propias del ciberespacio eran más afines a ciertos valores y formas de actuar de las mujeres, estableciendo una relación íntima entre estas y las tecnologías digitales que les otorgaban subjetividad y la posibilidad de agenciamiento entre ellas (Plant, 1997). Aunque el ciberfeminismo  de la segunda ola se muestra mucho más crítico y menos esencialista, las ciberfeministas siguen creyendo en las potencialidades de actuación feminista en los espacios TIC y las transformaciones de género a través de éstas (Hawthorne y Klein,  1999; Fernandez and Wilding,  2003).   Según Rossi Braidotti en un “Ciberfeminismo diferente[3]”, la estrategia más efectiva para las mujeres es la de utilizar la tecnología para liberar nuestra imaginación colectiva del falo y sus valores accesorios como son el dinero, la exclusión, la dominación, la femineidad icónica y la violencia sistematizada. Donna Haraway (1991) enuncia que no se trata de ir contra la ciencia y tecnología sino de “codificar de nuevo la inteligencia y la comunicación para subvertir el comendamiento y el control”.

La práctica ciberfeminista artística utiliza el ciberespacio como espacio de exposición y difusión, y como conjunto de recursos (im)materiales y técnicas para el desarrollo de sus prácticas artísticas. A través de la interconexión, colaboración, permeabilización, experimentación y la tendencia hacia la transformación  cuestionan las identidades de género y la cultura establecida (Salas, 2008). El ciberfeminismo  artístico, a su vez, desarrolla una multitud de estrategias, como la deconstrucción, la ironía, el juego y la parodia, la performatividad, la visibilidad, la exageración y sobre-identificación como recursos que se retroalimentan con la teoría (Zafra: 2005).
De forma similar, la práctica ciberfeminista activista resulta mucho más politizada y preocupada por las desigualdades y diferencias entre mujeres y hombres en el acceso a las TIC (Sunden y Sveningsson, 2007). Su práctica se relaciona sobretodo con el empoderamiento, la creación de redes y espacios de mujeres con la intención de conectarlas y visibilizarlas desde diversos campos (Flanagan y Both, 2002).

Partiendo de estos presupuestos y conscientes del carácter no neutral de la tecnología y de su valor político, Donestech comparte con las ciberfeministas la convicción de que las TIC implican nuevas oportunidades para las mujeres, así como que permiten retar las relaciones de poder entre géneros. Donestech se inspira en el ciberfeminismo  activista en su intencionalidad de generar espacios y redes que doten de autonomía y empoderen las mujeres. A su vez abraza el ciberfeminismo  artístico experimentando con nuevos formatos y creaciones artísticas además de explotar algunas de sus estrategias y metodologías más comunes. ParaLeLamente, y a través de la Investigacción, Donestech pretende contribuir al desarrollo del Ciberfeminismo teórico más cercano a la segunda ola y por lo tanto más consciente de la persistencia de discriminaciones hacia las mujeres y de la necesidad de la acción política. Internet y las TIC nos permiten conectar el pasado con el futuro pero, sobre todo,  vivir en un presente situado.

2.0 ¿Qué entendemos por investigacción?

Hablar de investigación presupone situar sus orígenes dentro de un conjunto de prácticas de empoderamiento a través de la creación colectiva y horizontal de conocimientos desde las mismas participantes y sujetas de la investigacción. Estas prácticas se remontan a movimientos sociales variados como el movimiento obrero,  autonomista,  anarquista, anti-imperialista, así como un sinfín de colectivos que han practicado su disidencia desde la crítica cultural y la experimentación con nuevas metodologías de acción para generar transformación dentro de los imaginarios y las relaciones de poder generadas por los sistemas productivos capitalistas.

Así cuando hablamos de investigacción nos referimos a una “investigación activista” tal y como ha sido desarrollada desde las encuestas obreras, la psicogeografía, la recherche action, las universidades nómadas y anómalas del pueblo, las cartografías ciudadanas, el teatro del oprimido, algunas investigaciones participativas y numerosos otros métodos que permiten generar tecnologías “intimas, del yo, del día a día”. Un conocimiento y transformación que acontece desde ámbitos no académicos para la creación de una “expertise” (conocimiento situado) generada libremente desde los movimientos sociales y otros colectivos disidentes.

El colectivo informal Investigacció[4] nos dice que “la Investigación Activista puede ser uno de los instrumentos de transformación crítica de la realidad actual.
Queremos que nuestras investigaciones generen cambios, den visibilidad a conflictos y se sumen como un elemento más en la movilización social. Hacemos explícito nuestro compromiso político con el actual ciclo de protestas”. Investigacció se sitúa “más allá de las disciplinas académicas. El ámbito académico institucional es, a nuestro parecer, un espacio en el que se reproducen las relaciones de poder que pretendemos romper. Pensamos que es necesario superar la división de los conocimientos entre disciplinas como si fueran compartimentos cerrados. Queremos generar conocimientos desde nuestras propias subjetividades (en contraposición a la pretendida objetividad científica), sin limitaciones ni jerarquías” y para ello llaman a la “producción colectiva y a los conocimientos compartidos. Consideramos necesario crear espacios y mecanismos de producción, intercambio y reflexión colectiva alrededor de los conocimientos. Denunciamos la mercantilización y privatización de los conocimientos como una de las causas de la exclusión social. Queremos romper con la lógica del conocimiento impuesto y hacer de los procesos de investigación instrumentos emancipatorios de producción colectiva y conocimientos compartidos[5]”.

Donestech comparte estos fundamentos íntegramente y por ello siempre hemos creído que en un proceso de investigación activista como código LeLa, tanto la selección de las temáticas a tratar como los procedimientos y metodologías de búsqueda acontecen acciones que, en sí mismas, intentan propiciar la transformación social y la mejora de la sociedad en su conjunto.

Por ello, la aplicación de las características propias a la investigación activista como el énfasis en la subjetividad, el fomento de la participación, la tendencia a la horizontalidad, la práctica de la colaboración, el compartimiento del conocimiento generado toman relevancia dentro de  esta investigacción.

Creemos que la combinación de técnicas y metodologías cualitativas y cuantitativas enriquece la investigación, permitiendo integrar diferentes niveles de análisis y, finalmente, conduciendo a la creación de un gran volumen de información adicional e innovadora. Las sujetas de análisis de nuestra investigación han sido las mujeres que participan en el mundo de las tecnologías y entre las cuales nos incluimos. Tanto la definición de mujer, como la definición de las tecnologías, se han entendido desde un sentido amplio de la palabra y sin prefijarlos en un momento inicial, de forma que se ha permitido que emanara de las mujeres y del mismo proceso de investigación y, por lo tanto, se han incluido todas aquellas informaciones consideradas como pertinentes desde las personas protagonistas del estudio. Con respecto al ámbito territorial se ha tratado, sobre todo, el ámbito local porque también hemos querido contribuir a un debate global desde nuestras experiencias más localizadas y ámbitos de estudio más reducidos, aun cuando, evidentemente, no se han descartado referencias a nivel internacional, sobre todo, afín de posibilitar un análisis más comparativo si en algunas cuestiones se ha creído relevante, y afín de contribuir a la visibilización de las prácticas ciberfeministas cociéndose más allá y como no, en el mismo cyberespacio.

3.0 El caso de Donestech como práctica ciberfeminista de investigacción

En Junio de 2006, tres investigadoras tecnosociales nos propusimos realizar una investigacción para elucidar las relaciones que existían entre las mujeres y las tecnologías, sobre todo queríamos entender como las mujeres tecnólogas habíamos accedido a ellas, como las usábamos y qué queríamos cambiar de las tecnologías y/o de nuestra relación con ellas. Así nació el colectivo informal Donestech. Tal y como dice nuestro manifiesto, nos hemos ido enredando, más y más y más…de modo que el proyecto Código LeLa, se ha convertido en un teraproyecto de lo relacionado, y que relaciona, las mujeres con las tecnologías.

Nos hemos obstinado en descifrar el código LeLa para acceder a las llaves que permitan: Aumentar el número de mujeres en las tecnologías, sobre todo en las de software libre; Mejorar sus condiciones de participación en ellas; Denunciar su discriminación y formas de exclusión directa o indirecta; Visibilizar su rol y contribuciones en el universo tecnológico; Aportar una reflexión entre mujeres y hombres sobre cómo influencian los roles y estereotipos de género en el trabajo colectivo e identificar qué acciones se pueden poner en marcha para romper con estos roles impuestos.

3.1 Inicios: origen, contexto, retos, manifiesto y cocina interna

3.1.1 Orígenes y contexto: una combinación de tecnoactivismo y experiencia previa de investigación social

El contexto de Barcelona tuvo su importancia en la gestación de Donestech ya que éramos muchas las mujeres participando de diferentes proyectos colectivos autogestionados desde  redes feministas como Les Penélopes.org o radiopaca.net, proyectos mediactivistas como Indymedia Barcelona o Okupem les Ones y también hacklabs como  riereta.net, KAOXX o Infoespai.  Varios foros de encuentro y discusión  como “Jocs Fractals” en el que cuestionaban cómo potenciar la presencia de más mujeres en espacios de socialización tecnológica como los hacklabs (febrero 2005), el Ier encuentro de ciberfeminismo en Barcelona “Enredadas” (marzo 2006)[6], y el Ier Encuentro Internacional de Feminismos y activismos “Femact” (Julio 2006)[7] apuntaron hacia un conjunto de cuestiones y campos de acción en los cuales actuar.


Nuestro encuentro radica también en la participación a la organización de jornadas como “Investigacció : Movimientos sociales e investigación activista[8]” (2004), así como a un proyecto  europeo acerca de la memoria colectiva de los foros sociales europeos al cual contribuimos con el desarrollo de “visualizaciones y cartografías” con software libre[9].  Ambos proyectos
proponían nuevas formas de crear y socializar el conocimiento de manera más participativa y colaborativa, y a su vez  poder emprender estas investigacciones desde nuestras propias subjetividades. Por todo ello, Donestech parte de nuestras preocupaciones y motivaciones diversas que entrelazan y atraviesan disciplinas para poder cuestionar nuestra realidad y lo establecido afín de poder propiciar la emergencia del conflicto y de dinámicas de cambio transformadoras y emancipadoras.

Esta encrucijada de preguntas, de prácticas políticas y de investigacción nos propulsó a entrelazar cada vez con más fuerza las palabras ciber y feminismo, conscientes de que la tecnología devenía nuestro medio principal de producción, de representación, de distribución, de producción, trabajo e investigación, así como de acción, difusión y multiplicación de las resistencias y disidencias…

3.1.2 ?¿Por qué Lela?: de lo que nos dicen que somos a su apropiación subversiva

Consideramos que género y tecnología son mutuamente constitutivos y que son procesos culturales que pueden ser negociados y transformados. Por ello creamos un dispositivo irónico-emergente para descifrar el código LeLa. Optamos por identificarnos con LeLa.. y ¿por qué? … “Pues…porque te quedas LeLa tras estar mucho rato ante del ordenador…y también porque LeLa no es una cosa pura, es una mezcla de tonta y de loca, a veces más loca que tonta, a veces más tonta que loca…y también porque LeLa y sus letras permiten mucho juego y cambios…y también porque es un estado transitorio, dices “estás LeLa” más que “eres LeLa”, no es permanente….y también porque si la Haraway usa el recurso del sarcasmo para ensanchar el acceso al saber pues nosotras utilizamos los recursos de la curiosidad, la pasión, la inocencia y partimos de algunos grandes desconocimientos…y también porque en buena parte nos identifica con las participantes, todas tenemos una parte de LeLa….y también porque muchas veces nos hemos hecho las LeLas como recurso de aprendizaje…y también porque un día salió y nos gustó…y también porqué….”

Nos presentamos a través de este personaje femenino, desnudo y multiforme, insinuador e inocente, con elementos del pasado y elementos de futuro, un dibujo de estilo cómic que se mueve en medio de circuitos tecnológicos. LELA puede representar cualquier mujer interesada en las tecnologías, por ello buscamos una complicidad e identificación con esta figura. La LELA puede ser gorda, delgada, joven, vieja, guapa, fea, contenta o mal humorada pero todas están desnudas. La simbología que acompaña esta desnudez se relaciona con un cierto atrevimiento, pero también sencillez y naturalidad.  LELA ha desgranado en nosotras una actitud que ha ido impregnando nuestro recorrido, nuestra práctica y nuestra abnegación constante en intentar descifrar su código, el Código LeLa … En  el mundo LELA hemos combinado realidad y ficción, un avatar, una (anti)heroína sencilla que nos transporta a diferentes estados y situaciones con las tecnologías. Un universo donde todas podemos decir: “Yo también estoy LELA!!”.

Es así como las LeLas tomamos posición y establecemos nuestros objetivos y modus operandi, nuestras maneras de hacer y cooperar entre nosotras.

3.1.1 Manifiesto Lela: ¿por qué y cómo nos hemos compretido?


…una investigación que surge del deseo por elucidar ciertas preguntas afín de transformar la investigación en una reserva de conocimientos útiles para las personas preocupadas por las desigualdades de género y, también, para las personas orientadas hacia la transformación social y política…

…un espacio para repensar la tecnología y sus representaciones, su vinculación con los cuerpos y las subjetividades así como sus relaciones con las nuevas formas de producción, de trabajo, afectos, identidades, conocimientos, deseos, sentimientos y acciones….

…un estudio que parte del análisis de los datos, informaciones y investigaciones existentes a nivel internacional para acercarse a las prácticas reales y cotidianas…

…una investigación que quiere hacerse eco de los proyectos, iniciativas y prácticas personales y colectivas en relación con las tecnologías, pero sobre todo de las mujeres que participan y desarrollan actualmente las herramientas y tecnologías de la información y comunicación…

…una actitud crítica porque queremos conocer y acceder al funcionamiento y mecanismos de las herramientas con las cuales trabajamos. Por ello, optamos para utilizar software libre, herramientas abiertas que faciliten el aprendizaje colectivo y doten de más autonomía en el trabajo cooperativo con las máquinas…

…unas creaciones que se difunden bajo licencias libres porque creemos que compartir y distribuir libremente la información y el conocimiento facilita la transformación social y política…

…un interés para identificar actitudes, representaciones y prácticas que discriminan las mujeres en el mundo de las Tic (tecnologías de información y comunicación) desde las experiencias de mujeres que han conseguido sobrepasar estas desigualdades…

…un recorrido visual, sonoro y cartográfico a las trayectorias, acciones, miradas y relatos como forma de trabajo políticamente activa…

…otra manera de enredarse más… más…. y más…

3.1.4 Cocina interna: nuestras recetas de organización, decisión y trabajo.

Desde sus inicios Donestech se constituye como un colectivo informal lo que nos permite liberarnos del corsé de las estructuras rígidas, formales e impuestas por las entidades e instituciones jurídicas y, posibilitar a su vez, un asociacionismo flexible, adaptable y variable entre distintas personas, entidades e instituciones según el tipo de acciones que se quieran llevar a cabo.

Por otra parte, nuestra práctica activista previa nos había acostumbrado a procesos deliberativos y fórmulas de toma de decisiones basadas en el consenso entre las partes implicadas. Por ello, la indagación en las motivaciones de las propuestas, la apertura a propuestas inesperadas, la distribución del poder en las decisiones, y la consideración de propuestas minoritarias se han llevado a cabo. Nuestras acciones surgen con la agregación de intereses y deseos de las personas participantes y no se dan desde una imposición por parte de personas o colectivos.

De acuerdo con ello aplicamos una forma de trabajo distribuido lo que implica que trabajamos en red, de forma descentralizada, con nodos autónomos y variables que cooperan y se comunican a través de un uso intensivo de las TIC para la realización de determinados proyectos y acciones. En este sentido, buena parte de la producción que se genera en Donestech se produce on-line, aunque no por ello se ha eliminado la producción off-line necesaria no sólo para producir, sino para generar confianzas, establecer nuevas afinidades y estimular nuevas oportunidades.

Todo ello nos convierte en un colectivo todo-terreno ya que podemos movernos por una gran diversidad de disciplinas y campos, pero también podemos adaptarnos a unas realidades, herramientas y necesidades diversas. Ello nos permite saltear la precariedad absoluta a través de la búsqueda de soportes técnicos y económicos varios que explícitamente no puedan socavar nuestra independencia. Pero, sobre todo, nos permite adentrarnos en lugares y subjetividades raramente exploradas y valoradas que constituyen, a nuestro entender, las bases y la génesis para transformaciones futuras.

3.2  Desarrollo del proyecto: investigación, experimentación , creación de redes y visibilización

3.2.1 Generar conocimiento a través de la investigacción
Donestech inició su trabajo colectivo desde un punto de partida que quiso dar un giro a las perspectivas desarrolladas por la mayoría de estudios precedentes sobre mujeres y tecnologías. En este sentido intentamos evitar una aproximación inicial de “¿porqué las mujeres no participan?” para insistir en la identificación y visibilización de “las mujeres que participan, cuestionan y contribuyen” en lo tecnológico.

A partir de esa primera investigación, otras investigaciones específicas sobre mujeres y tecnologías se han ido generando a partir de unas bases comunes de investigacción[10].

Como sujetas implicadas y contextualizadas nuestra propia práctica nos mostraba que ya había muchas mujeres participando del uso y del desarrollo de las tecnologías.  Contrariamente a ello,  la gran mayoría de datos e informaciones públicas mostraban una baja participación de las mujeres en las tecnologías y una constante desigualdad de género poco esperanzadora. Ahora bien,  algunas investigaciones y publicaciones, en particular las que provienen del constructivismo feminista, habían hecho un esfuerzo considerable por salir de los paradigmas establecidos y señalar otras tecnologías y otros usos tecnológicos dónde las mujeres son presentes en porcentajes mucho más elevados como  la telefonía, el teletrabajo, el sector audiovisual y, como no, las tecnologías domésticas.

Partiendo de la constatación de que existen muchas mujeres tecnólogas en los “otros” ámbitos tecnológicos nos llevó a sacar a flote aquellas participaciones poco visibilizadas, así como nos ha llevado a crear nuestros propios datos e informaciones para equilibrar las carencias existentes y poder experimentar ya que consideramos la producción de información como una práctica performativa de empoderamiento entre mujeres.  El proceso de descifrar el “Código LeLa” parte por lo tanto de un “state of the art” de lo existente, y prueba elucidar y experimentar con otros caminos de acceso y uso de las tecnologías por parte de las mujeres, desarrollando entre todas un dispositivo para la experimentación, el aprendizaje colectivo y la generación de conocimiento.

En acuerdo con éstas siempre hemos partido de las propias mujeres como sujeto transformador y generador de conocimiento. De este modo, sus trayectorias, experiencias y deseos han sido la base y el contenido de análisis y para la construcción del conocimiento colectivo. Por ello hemos realizado cuestionarios a mujeres tecnólogas, entrevistas en profundidad y grupos de discusión entre ellas. La información y conocimiento generado parte desde la base, pero también se orienta hacia la base, para devenir un conocimiento útil y transformador para las mismas mujeres participantes, para otras mujeres en situaciones similares y para cualquier otra persona, entidad o institución que reconozca su valor como agentes de cambio.

Para facilitar el trasvase de información entre las personas participantes e interesadas, el proceso de investigación se mantiene abierto desde el inicio. En este sentido las informaciones generadas se comparten mientras se van elaborando además de como resultados finales que, a su vez, se comparten a través de la utilización de licencias libres. De igual manera, la investigación adquiere un carácter performativo pues permite el cambio durante el proceso, pero sobre todo, deja los procesos abiertos para ser intervenidos, recuperados o ampliados en el futuro.

Por todo ello la investigación se ha orientado a la reflexión y a la acción. Ello se hace posible a través de generar materiales con diferentes formatos, flexibles, reutilizables y sencillos que permiten una fácil difusión y su apropiación para nuevas investigacciones.

3.2.2 Experimentar con las TIC para empoderarnos y genderizarlas

Nuestro posicionamiento crítico con las TIC también se realiza desde su misma exploración, uso, experimentación y desarrollo. De esta manera tratamos de incidir en las mismas tecnologías, tanto en su aplicación como en su diseño, con la finalidad de cambiar la imagen de lo tecnológico, genderizarlas  y romper con la división tradicional de quién diseña la tecnología (hombres) y quién la consume (hombres y mujeres).

Por un lado, la utilización de las TIC nos ha permitido fomentar la sostenibilidad del proyecto, así como una mejor distribución de la información, del trabajo e incluso, del control y el poder que se deriva de ello. Por el otro, la experimentación con las TIC ha potenciado y estimulado nuestra imaginación para trabajar con una mayor diversidad de formatos que, a su vez, han posibilitado nuevas formas de aprendizaje, de trabajo, de expresión y difusión.

Todo ello se ha llevado a cabo privilegiando las tecnologías de tipo FLOSS, open source o de código abierto, dotando de coherencia nuestra práctica investigadora respeto a nuestro compromiso activista de transformación. La posibilidad de modificación del código, del contenido y de los formatos nos permite adecuar lo que se quiere estudiar con la apropiación de la misma herramienta, la participación y el compartir el conocimiento, y, también contribuye al fomento del uso de las tecnologías libres entre las mujeres. Tal y como dice la Ciberfeminista Laurence Rassel en una entrevista en Donestech: “en francés sistema operativo se llama “système d’exploitation”, así qué lo mínimo de lo mínimo es ser dueñas de nuestro propio sistema de explotación!.

De esta manera hemos construido nuestra plataforma web basada en Drupal y la hemos orientado a la investigación social en materia tecnológica. Ello nos ha permitido la participación distribuida en los proyectos y dar visibilidad a nuestros resultados, además de otras informaciones relevantes que se han redistribuido. Más allá de la web hemos desarrollado visualizaciones informáticas, hemos organizado y estimulado la realización de talleres de formación, experimentación e intercambio de herramientas y aplicaciones tecnológicas, hemos desarrollado creaciones audiovisuales … y un largo etcétera que sigue activo[11].

Para todo ello, hemos probado facilitar la combinación del “Do it yourself” con el  “Do it together”, porqué no todas las mujeres disponen del tiempo para leer manuales y ejercitar la prueba-error, potenciando entornos y redes de aprendizaje colectivo que responden a intereses y necesidades de formación que, en la mayoría de los casos, no son cubiertas por instituciones formales de aprendizaje.

Finalmente, la práctica concreta con las tecnologías nos hace tomar conciencia de hasta qué punto han sido mitificadas por las instancias de poder y de dominación. Por ello, la voluntad de compartir conocimientos también ha ido acompañada de la de documentar lo que hacemos mientras usamos y experimentamos las herramientas TIC, así también como elaborar recetas que pueden ser aplicables para personas con necesidades y voluntades similares. Todo ello porqué ponemos el énfasis en la accesibilidad, usabilidad y apropiación social de lo tecnológico, haciendo una tarea de diálogo con la comunidad FLOSS para que las herramientas puedan leerse de manera sencilla, se acerquen más a la vida cotidiana de las personas y faciliten el empoderamiento y la autonomía real de las mujeres.

3.2.3 Visibilizando y creando redes

El dispositivo código LeLa al probar de descifrar las claves de acceso y participación de las mujeres en las tecnologías a través de la investigacción ha buscado permanentemente el visibilizar las experiencias y prácticas de las mujeres con las tecnologías para provocar reflexión sobre género y tecnologías y así poder generar cambios en la representaciones asociadas y/o impuestas. Para ello, hemos desarrollado o contribuido a numerosas  presentaciones, audiovisuales, encuentros y publicaciones[12], así como hemos probado de estimular varios encuentros off-line para fomentar el aprendizaje entre todas. Para ello hemos considerado el hacer red como una área que requería cuidados, dedicaciones y herramientas especificas.

Código LeLa ha buscado potenciar los usos de las TIC que facilitaran esas conexiones que contribuyen a visibilizar cuestiones y armar redes de conversación y de producción de conocimiento disponibles en la red para su circulación y para la alteración de los panoramas mediático-obsoletos patriarcales. Consideramos que los núcleos componiendo estas redes son las mujeres y los hombres interesados en las transformaciones de género y en explorar prácticas alternativas de relacionarnos con las tecnologías.

En ese sentido creemos que el dispositivo emergente-irónico código LeLa ha contribuido activamente a la creación de redes sociales y telemáticas con la multitud conectada, fomentando arquitecturas rizomáticas que tienden hacia la autonomía y empoderamiento de sus partes participantes.

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4.0 Conclusiones como work in progress

El código LeLa se puede considerar como un dispositivo emergente porque ha permitido transformar unas preguntas iniciales en un conjunto de proyectos en quehacer constante que generan redes sociales y unos conocimientos dinámicos, performativos, nómadas. Esta sería una de las especificidades del dispositivo Código LeLa: descifrar recetas y metodologías que han funcionado para nuestras mujeres e intentar redistribuirlas teniendo en cuenta las especificidades locales y contextuales, para conseguir una mayor justicia e igualdad de género.  Por todo ello creemos que las prácticas ciberfeministas orientadas hacia la transformación social y política deben tender en cuenta los siguientes ingredientes a la hora de armar sus propias máquinas de lucha:

Explorar los mismos conceptos, contextos, teorías y prácticas desde otras miradas.

Privilegiar el conjunto de vías formales e informales de acceso y aprendizaje a las TIC;

Entender el trabajo colaborativo y su producción desde una  óptica de bazar y no de catedral;

Enfatizar en el cuidado constante de las redes sociales y telemáticas;

Fomentar la “cuidadanía[13]” para luchar activamente contra la precariedad y la auto-explotación;

Crear y visibilizar el conocimiento desde la base para la base;

Tender hacia el uso de programas, licencias y formatos libres porque las “herramientas del amo nunca desmontaran la casa del amo”;

Estimular encuentros y redes de conversación que sean espacios-tiempos en los cuales las participantes puedan aprender y hacer juntas …. porque el roce hace el cariño y  porque este nos permite seguir enredándonos más y más y más….

Bibliografía

Fernandez, M; Wilding, F (2003) Situar los Ciberfeminismos. En domain Errors! Cyberfeminist practices. Wilding, F, Fernandez, M and Wright, M. M (ed.) Autonomedia. New York.

Flanagan, M; Booth, A (2002) Reload. Rethinking women + cyberulture. MIT. Massachussetts.

Haraway, D (1991) Simians, Cyborgs and Women. Routledge. Nova York.

Hawthorne S; Klein, R (1999) Cyberfeminism. Connectivity, Critique + Creativity. Spinifex. Australia.

Investigacció (2005). Recerca Activista i Moviments Socials El Viejo Topo. Barcelona


[1] Ver 1º Encuentro Internacional Ciberfeminista (EIC) en Documenta Kassel en 1997, las “100 Anti-tesis” que definen lo que el ciberfeminismo NO es: http://www.obn.org/cfundef/100antitheses.html

[2] http://www.obn.org/reading_room/manifestos/html/cyberfeminist.html

[3] http://www.estudiosonline.net/texts/diferente.html

[4] Este colectivo se creó en Barcelona en 2003 para la organización de las jornadas internacionales “Movimientos sociales e investigación activista”

[5] http://www.investigaccio.org/

[6] http://ptqkblogzine.blogia.com/2006/022701-programa-enre-dades.php

[7] http://ptqkblogzine.blogia.com/2006/062401-femact.php

[8] http://www.investigaccio.org/

[9] http://www.fse-esf.org/spip.php?rubrique66

[10] Investigacción y análisis:

  • Investigación y Análisis de los accesos, usos y deseos de las tecnólogas en Catalunya
  • Investigación y Análisis de los accesos, usos y deseos de las tecnólogas en el Estado Español.
  • Investigación y Análisis Alfabeta: mujeres inmigrantes, usos y TIC.
  • Investigación y Análisis Donestech/memoriahistorica: Mujeres tecnólogas durante el Franquismo y la transición.
  • Investigación y análisis sobre las tecnólogas del mundo del arte en Catalunya.
  • Publicación de artículos género y tecnologías
  • Todos los estudios se pueden consultar en: http://www.Donestech.net/ca/resultats_recerca
  • [11] Experiencias con TIC:
  • La creación y mantenimiento de la web: www.Donestech.net
  • Visualizaciones y Cartografías varias sobre las primeras memorias, aprendizajes, los resultados de nuestras investigaciones, eventos relativos y los grupos de discusión realizados.
  • Creación y mantenimiento de la visualización Feminicidios en AREA: Visualización informática para el análisis de los feminicidios en España desde el 2000.
  • La creación y producción del documental audiovisual “Descifrando el Código LeLa” sobre las relaciones de las mujeres con las tecnologías
  • Creación y producción del documental Audiovisual DocuLeLart: sobre las tecnólogas artísticas y su relación con las tecnologías
  • Creación del Cómic LeLa: Un cómic didáctico, transgresor, entretenido y artístico para mostrar y aprender de las tecnologías a través de la LeLa.
  • Creación de la Cápsula LeLa. Una animación para mostrar e incentivar el interés por las mujeres y las TIC.
  • Elaboración de la Guía didáctica para personas dinamizadoras de Telecentros: Alfabetización TIC en perspectiva de género e interculturalidad.
  • Organización y realización de talleres de capacitación tecnológica con perspectiva de género.
  • Organización y formación de talleres de creación audiovisual para plataformas digitales: surt.tv

[12] La lista de estos eventos y encuentros pueden consultarse aquí:

. Encuentros LeLa: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/22/9

. Eventos y espacios en los cuales código LeLa ha hecho difusión: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/23/9

. Encuentros mujeres y tecnologias: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/9/9

. Talleres y formaciones: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/12/9

. Congresos: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/11/9

. Campañas: http://donestech.net/ca/taxonomy/term/10/9

. Publicaciones LeLa: http://www.donestech.net/ca/articles_donestech_codiLeLa y http://www.donestech.net/ca/resultats_recerca

[13] Noción que superpone los cuidados y la ciudadanía como conjunto de prácticas de desarrollo de los cuidados desde todxs para todxs.