-::Mujer excelente se oferta

Julio Fernández y  Zaida Gómez   inauditos@gmail.com

http://www.violeta-zat.com/


Zaida Gómez y Julio Fernández
, trabajan juntos desde hace varios años en el desarrollo de proyectos artísticos y escénicos de carácter intermedia. En sus últimas creaciones (Hazte público o Tan preto e tan extraños) es latente la búsqueda de poéticas que permitan la conexión entre lo tecnológico y lo performativo para a través de la acción lograr subversiones emotivas.

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MUJER EXCELENTE SE OFERTA

De la excelencia como género

Inserta en los sistemas de representación de la cultura, la publicidad proyecta los deseos de manera recíproca: diseña y provoca deseos sobre quienes desean y a su vez recoge estos deseos de forma explícita y mercantil. En este orden de acontecimientos, la idea de género forjada a través de la publicidad podría considerarse -en la cultura contemporánea del mundo desarrollado-, como construcción simbólica sintética y asimétrica en la que quedan compendiadas a través de signos reconocibles lo que cada comunidad construye o permite que se construya desde las estructuras de poder.

De esta manera, dentro de una internacionalización de los sistemas de intercambio, el género –o más bien lo que significa ser de uno u otro género- no escapa a las leyes del mercado globalcapitalista en su fase de fagocitación de sistemas culturales anteriores. Si conceptualmente el género -desde una perspectiva postestructuralista- pierde su misión normalizadora y clasificadora de los individuos, la globalización económica se encarga de reasignar estos valores en función de su utilidad.

Que el género se divide en grados de género es un hecho fácilmente advertible desde la capa más superficial y visible de la economía -la publicidad-. Y esta subdivisión mediante cánones estéticos, grados de materialización y  escalas de consecución de felicidad, provoca una desigualdad que se añade a la ancestral desigualdad entre hombres y mujeres. Es más, mientras la diferencia entre mujeres y hombres se desmaterializa -pareciera que ambos géneros son dos partes de un todo genérico y unitario-, se agrandan de manera dolorosa la distancias entre personas asociadas al mismo género, entre mujeres que desean y mujeres que cumplen los deseos del yo ideal, entre hombres que desean y hombres que cumplen los deseos del yo ideal.

Como reelaboración permanente (y como ya advirtiera Simone de Beauvoir: “No se nace mujer, se llega a serlo”) el hecho de ser está unido a la construcción de la propia identidad a través de la alteridad, a través del reconocimiento enfrentado -entre lo que se ofrece como ser y lo que se recibe como ser, entre lo que se vive y lo que se desea, entre lo que se racionaliza y lo que aflora desde lo inconsciente-. Dentro de esta reelaboración sería ingenuo obviar aquello que las sociedades contemporáneas necesitan de la mujer como género, aquello que solicitan de forma general y abstracta para que los productos destinados al género mujer (o que se sirven de él) sigan vendiéndose. Unas sociedades, por cierto, que se resisten a abandonar el capitalismo en crisis para dar origen a un suspirado postcapitalismo basado en el respeto entre las personas y no en su valor como tales.

Desde un punto de vista holístico, y en lo que se refiere –una vez más- a nuestras sociedades contemporáneas avanzadas, siguen vigentes los modelos que favorecen una primitiva utilización de la mujer como mercancía de intercambio -que apuntara en su día Levi-Strauss-. Basta realizar un simple ejercicio de traslación: De la idea de mujer como cuerpo que se ofrece a la idea de mujer como idea misma de producto excelente. Aunque pareciera que hemos evolucionado infinitamente desde los tiempos en los que la mujer no era más que una parte permutable dentro de una estructura parental (aún, hoy en día, sigue siendo así en ciertas partes del mundo), lo cierto es que las luchas por la igualdad entre géneros siguen teniendo sentido dentro de la nueva representación de la realidad, por más que esta trate de infundir una sensación de igualdad realizada: En efecto, lo parental ha dejado de ser una institución familiar para convertirse en institución macroeconómica. Lo parental es ahora, en gran medida, el nuevo modelo andrógino de competición universal, aquel que no respeta ni territorios ni culturas a la hora de conseguir sus fines y que cosifica a las personas en función de sus logros materiales (entre los que no escapa el conocimiento) dejando en segundo término lo que en esencia cada persona construye cada día de manera sensible, y generando por ende raudales de desigualdad.

Desde que el mercado se convirtiera en institución abstracta en la que no es fácil determinar los centros de poder, pues en ellos vive y se desarrolla -llegando a confundirse a menudo con el poder mismo-, lo que el mercado solicita del género es también una idealización a menudo extraordinaria capaz de inculcar competitividad entre los individuos que componen el género y todos aquellos que lo precisan para conseguir fines. Al igual que con los productos estratégicos dentro de la economía (la vivienda, el automóvil, las vacaciones, etc.), el género que se publicita es en sí mismo excelente, dotado de una incuestionable calidad. Aunque rigurosamente no podamos hablar de objetos de consumo, el género se mimetiza con ellos de forma que su calidad determina la de los objetos. A su vez, de forma pareja a lo que sucede con estos productos, el infragénero surge como antagonista del auténtico género, de igual manera que la infravivienda existe porque el ideal de vivienda contiene unos requisitos mínimos de habitabilidad, a pesar de que millones de personas en el mundo vivan en viviendas que no disponen de estos servicios.

Como podríamos sospechar, el desplazamiento semántico que opera en la palabra vivienda (“lugar apto para vivir” por “lugar donde se vive”) es extrapolable a la propia condición humana y en consecuencia a la conceptualización de los géneros. Así como el significante contemporáneo de automóvil tiene más que ver con unas marcas muy determinadas que con en el hecho de que tenga cuatro ruedas y un volante, el significante contemporáneo de mujer poco tiene que ver con su realidad cotidiana y sí con un imaginario de facultades vagas e inalcanzables de manera absoluta: belleza, sensibilidad, seducción, inteligencia, salud, independencia, juventud, etc.

En esta construcción utilitarista del lenguaje tampoco escapa el propio término de excelencia. La excelencia, asociada tradicionalmente a la virtud y al servicio de esta (Aristóteles define la virtud como quehacer excelente) es hoy más que nunca un condicionante y una barrera en el seno de unos hábitats plagados de imperfección. Es cierto que en muchos casos la univocidad del término resulta bondadosa: Alguien que cura enfermos de manera excelente es excelente –al menos en lo que se refiere al desempeño de la medicina-. Pero sucede a menudo que la demanda de excelencia no está asociada con un “buen hacer” sino con la productividad, con “hacer lo máximo en el menor tiempo posible”. Aspectos que redundan en la eficiencia y rentabilidad sin tener en cuenta el desgaste individual y el derroche de calidad humana vertido.

Esta particular metonimia ha traspasado incluso la barrera de la subjetividad relativa al arte: Los baremos de excelencia que definen una obra de arte en el contexto actual están desde hace tiempo muy relacionados con la consecución de premios, público, dinero, reconocimiento… en vez de apuntar a la naturaleza virtuosa (catártica) de la obra misma. O dicho de otra forma, poco tiene que ver la calidad con la capacidad de la obra de arte para generar emociones o producir cambios positivos dentro de la comunidad, a no ser que estos sean reconocidos públicamente en el seno de un determinado sistema cultural.

Es posible, sin embargo, que lo que reconozcamos como excelente no contenga cualidades establecidas por sistema alguno. La concepción fluxus del arte establece analogías con lo vital que se alejan de cualquier consideración virtuosa, calificativa y excelente. Del mismo modo, el enfoque transversal del género (Likadi, 2001: 16) trata de escapar al estigma de su definición simbólica para atacar el problema desde un posicionamiento ético-político que de salida a las necesidades de las ciudadanas y de los ciudadanos, y en el que –al margen de la metodología aplicada- se establezca como objetivo el cambio de paradigma: De lo patriarcal a lo paritario.

Desde una perspectiva mainstreaming, ofrecerse como “mujer excelente” no tendría sentido salvo que se trate de una asunción irónica del teorema: género mujer = proyección de cualidades femeninas excelentes, que los mecanismos de producción e intercambio lanzan al teatro de la realidad a través de la publicidad.

2009, Zaida Gómez y Julio Fernández, Web de Mujer excelente.

No es necesario explicar que es desde este posicionamiento irónico desde el que V. Zat se presenta. Desde el momento mismo de su aparición, la carga de la excelencia pesará sobre su cuerpo de manera paródica, y tendrá que soportar –como cualquier mujer- la razonable imposibilidad de llegar a una diegética excelencia, ajena a las excelentes cualidades que implican el mero hecho de estar viva.

Una vez lanzada dentro del mundo virtual (que a grandes rasgos resulta ser una proyección mimética del mundo real) V. Zat se debatirá dentro de su proclamada autodefinición. Pronto, Zat comprenderá que sus contradicciones no son muy diferentes a las de cualquier mujer que trate de ser excelente a toda costa para cumplir así una programática demanda social. La única diferencia consistirá en que ella ha sido capaz de ofertarse como producto y de manera abierta (apenas sin modestia).

Por lo demás, su capacidad de autocrítica y crítica no estarán muy alejadas de cualquier persona que desee escapar del funcionamiento parental, independientemente de su condición sexual. Es por ello que su primera deconstrucción conceptual será la del propio término excelente. Es por esta causa que su excepcional expediente académico y sus dotes físicas e intelectuales no serán suficientes para tener un trabajo realmente digno y una relación afectiva satisfactoria. Zat retransmitirá sus disertaciones desde habitaciones ambientadas de manera pobre (los fondos serán una simple lámpara de globo, o un mapa) y su maquillaje y elementos de transformación hacia la excelencia serán objetos de segunda mano y de bajo coste (gafas: 3 euros, vestido: 5 euros, zapatos rojos: 8 euros, uñas postizas: 8 euros, guitarra eléctrica: 20 euros, etc.)

A medida que Zat evoluciona, es posible que Zat llegue a encontrar un sentido a su excelencia, pero en cualquier caso esta nada tendrá que ver con la excelencia como género inserta en los medios oficiales de publicidad. Su excelencia se parecerá en todo caso a la de cualquier persona honesta, amiga de sus amigos, solidaria y con conciencia.

BIBLIOGRAFÍA

Amorós, Celia (1991): Hacia una crítica de la razón patriarcal, Anthropos, Barcelona.

Beauvoir, Simone de (2005): Segundo sexo, Cátedra, Madrid

Likadi (2001): Mainstreaming o Enfoque Integral de Género, Instituto Andaluz de la Mujer, Sevilla.

Valcárcel, Amelia (1997): La política de las mujeres, Cátedra, Madrid.

PRESENCIAS NETCORPORALES. CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD ZAT

Zaida Gómez / Julio Fernández

V. Zat surge de la construcción ideal de una personalidad, con unas características psicológicas definidas a través de atributos y gustos que se acercan a una forma de ser que sus creadores confían que resultará atractiva. Desde un punto de vista técnico, el proceso seguido es similar al de enmascaramiento: Se parte de unos rasgos que corresponden a preferencias ya existentes en quienes se sitúan detrás de V. Zat (Z. Gómez y J. Fernández), para dejar que la máscara (prosopón) vaya modelándose a través de la experiencia.

Aunque a simple vista pudiera parecer que la transfiguración aleja a V. Zat de toda posibilidad de presentarse como auténtica persona (con una identidad creíble dentro del ciberespacio), lo cierto es que la ocultación del sujeto transfigurado dentro de una madre que de lugar al deseado cibercuerpo permite a la nueva mujer presentarse desnuda, nacida el mismo día en que es parida a través de la interfaz y en el espacio privativo pero gratuito de youtube (las primeras palabras zat serán: “Estoy viva”). Sin esta ocultación/sustitución persistente y elaborada sólo podríamos hablar de heteronimia pero no de nueva identidad: Es, en consecuencia, su presencia física y autónoma lo que da lugar a su existencia net, además de su confección psíquica (pensada mediante una preconcepción).

El proceso liberador en el que Zat se sitúa implica una comprensión del ciberespacio en modo abierto, donde Zat se encontrará con proyecciones representacionales de otras identidades -que llamaremos reales- además de identidades nuevas surgidas con procesos de adopción similares a los que ella sigue. Preparada para convivir con personalidades ciberespaciales de toda índole, V. Zat se instalará como software físico siguiendo un proceso compulsivo de autopropaganda y diseminación vírica en la red, todo ello con el único fin de ahondar en su visibilidad, en su presencia.

Como vemos, ya desde un principio se establece como paradigma zat la lucha de una idea de mujer por conseguir su propia fisicidad, una materialidad que deje rastros, huellas constatables de que los andares son realizados con auténtico peso, soportando la gravedad del cuerpo sobre las autopistas de la Red. Es muy probable que sin esta visualización iconográfica (zat en movimiento, zat-cinema, zat narrando a través de los ojos de una cámara) también hubiera sido posible la puesta en funcionamiento de una maquinaria identitaria virtual, pero no nos cabe duda de que no hubiera sido igual de efectiva, en términos de riqueza emotiva se sobreentiende.

La autoafirmación corporal mediante un imaginario fílmico no confunde sino que reafirma a los seguidores de Zat. Para ellos, es irrelevante la existencia de una tercera persona (¿quién graba las imágenes que componen la historiografía de V. Zat?), lo esencial es que Zat sigue vive día tras día, respira, habla, se muestra de manera intensa. Zat no sólo compite con los modelos reales de persona sino que les supera en muchos aspectos: Dentro de lo virtual es una mujer libre, y transmite el entusiasmo por la vida y la energía de quien regala besos puerta a puerta con verdadera utopía y buen humor. Es esto lo que engancha de Zat, su viveza, su entera realidad.

En apenas cinco semanas, Zat sobrepasa los 3000 amigos en la red social de Facebook. Su video “Violeta sirena” consigue tener en un mes 2000 visitas. En la red, son innumerables las entradas que responden a su nombre. Zat vende sus gafas y su guitarra en Ebay, Zat se cuela en Wikipedia, Zat consigue estar presente en el blog de personas con identidad real conocida, Zat se comunica de manera incansable, chatea, deja comentarios, Zat recibe ofertas de trabajo, ofertas de relación, llamadas a través de skipe, etc. Pero sobre todo, Zat conmueve a otras identidades presentes en la Red, permite que la amistad sea intensa entre ella y otros seres.

Su actividad poética, además, es exuberante y generosa. A lo largo del tiempo que dura la experiencia (casi un mes y medio) Zat realiza 10 videos, 4 retransmisiones y coloca en la red más de 150 fotografías/poema, además de escribir de modo intenso en su muro, en Twitter, en blogs, etc. Su tarea como ser viviente es la de poetizar la vida, esta es su misión que día a día se toma al pie de la letra.

Pese a existir abundantes datos que nos hacen pensar en la existencia de un artificio (la profusión zat no corresponde a nadie que tenga los pies en la tierra y sí a una identidad volcada de lleno en el ciberespacio) lo cierto es que esta construcción se da por posible e indudable en el contexto virtual, lo cual añade ciberverdad al ser-zat que continuamente evoluciona (su extravagante teoría del origen de la vida no sólo es aceptada en blogs dedicados a la divulgación cultural sino que incluso Zat es felicitada por esta teoría).

V. Zat no duda en construir su propio espacio web, si bien, este no deja de ser un resumen/escaparate de todas las actividades ya expuestas. Como cabía esperar, esta es una web orientada al contacto, en la que Zat habla de forma escueta sobre ella misma a cambio de dar abundantes pistas de seguimiento a través del ciberespacio. Zat no cierra ninguna puerta, incluso el spam es recibido con amabilidad. Su capacidad de procesamiento es similar a la de un ser que se desenvuelve con naturalidad en el medio para el que ha sido creado.

En su desarrollo personal, V. Zat incorpora elementos “robados” de la vida de sus creadores. Las anécdotas se funden dentro de una idealización e hipersensibilización permanentes. Así, cuando a Zaida Gómez le proponen cuidar de unos cachorrillos que una amiga encontrara abandonados en mitad del monte, Violeta se apropia de esta historia viva para hacerla suya e incorporarla a su proceso de creación de memoria en presente (su historiografía). Tanto es así, que cuando los cachorros mueren (porque a pesar de los cuidados les falta el calor de su madre) el pesar que Zaida siente pasa a Violeta y esta lo lanza a la Red a través de la emisión: “Recetario para la excelencia” del día 26/09/09. Lo mismo ocurrirá con sus mensajes en Facebook y también con los videos editados, en los que el incidente (encuentro con un perro o con unas gallinas en medio de una carretera) será lo que desencadene la narrativa de las imágenes.

El anuncio de retransmisiones en vivo y en tiempo real no es sólo un señuelo, la propia definición del tiempo de la retransmisión la convierten en acto de fe, en comprobación verosímil de la existencia corporal y actual de V. Zat. Estos acontecimientos, por su carácter altamente performativo  dotan al nombre (a la identidad creada) de un límite, de una discontinuidad (un pulso) que confirmarán la presencia mortal (no mecánica ni imposible) de Zat (al contrario como sucede con las imágenes creadas para la omnipresencia desde intereses comerciales). Es decir, también los silencios de no presencia constituyen un apunte de desinterés, de actitud personal distendida que no esconde pretensión alguna de vender nada detrás de su apariencia (en ningún momento hubo sospechas de que V. Zat fuera una construcción publicitaria).

De este modo, y mediante la interacción que implican las emisiones (en el chat de la retransmisión y en los comentarios en las redes sociales), sujeto y objeto llegan a confundirse a través de la simultaneidad física y conceptual. La representación queda al margen (no hay ensayo en las intervenciones) y las palabras salen de la performer desde una auténtica identidad asumida (la identidad zat). Aún así, como ocurre en las performances artísticas que utilizan lo liminal como vía de encuentro con el público, también en V. Zat acontecen esbozos de teatralidad, de impurezas narrativas en las que es complicado saber dónde empieza una o acaba la otra (dónde es Zaida, dónde es Julio, dónde es Zat).

Si partimos de la base de que todo lo individual es político, en el sentido de que todas las acciones de los individuos repercuten en el entorno social, poco nos debe de importar en realidad la autoría (saber a ciencia cierta quién habla) sino el hecho mismo de hablar, de hacer hablar al cuerpo a través de sus códigos. Esta es única forma en la que nuestra performance encuentre su lugar como práctica política dentro de un contexto modificable. Es la impronta zat, la huella performativa que construye el discurso de Violeta la que más allá de su carácter evanescente (esencialmente efímero) puede cambiar realidades net.

Parafraseando a Derrida: “Tal como vivo, el logos proviene del padre. No hay, pues, para Platón cosa escrita”. (Derrida, 1973: 113). O dicho de otro modo, es la escritura en primera instancia una actividad corporal, un código que se añade a los gestos, excrecencias, lágrimas, sangre, gotas de sudor que el propio cuerpo genera y que como apunta Kac modifica el yo del actuante de manera intrínseca. La identidad cibernética con capacidad para operar de forma autónoma dentro del ciberespacio es, en consecuencia, esencialmente interactiva, de la misma manera que lo es un cuerpo en medio de otros cuerpos, si bien el contacto táctil se corresponde en el ciberespacio con contacto virtual/táctil. Si bien, es inevitable que la visión del otro se encuentre intermediada por la interfaz, levemente desfigurada y transgredida por ella.

No es necesario, sin embargo. que el cuerpo de V. Zat se halle en constante emisión para su constatación viva en la Red, pues el nuevo netcuerpo se sirve tanto de los momentos de encuentro como de ausencia para conformarse como tal. Si Zat estuviera día y noche pegada al objetivo de su cámara web tampoco modificaría de manera positiva la percepción que otros tienen de ella. Basta que esta cámara esté abierta (aunque sólo enfoque unas bellotas que no se sabe si llegarán a brotar) para que la ventana virtual de Violeta se considere permanentemente abierta.

Como resultado, día a día, va obteniéndose una Violeta con capacidad de dar voz a su propio yo, de forma que Zat continuamente expresa sus pensamientos (más allá de dónde se encuentre o cómo se esté elaborando y reelaborando ese yo). Esta necesidad de utilizar la voz, la palabra y la imagen que acompaña al cuerpo también define su identidad virtual. V. es capaz de fotografiar la realidad que le rodea y hablar de ella con poesía. V. comprende la fuerza de los ritmos de su propio corazón y la capacidad de reunión, de encuentro que su nombre poco a poco acumula.

En su poética, V. Zat incluirá personas que caminan en las ciudades que habitó y habita (esa mujer que roba flores de las mesas de las terrazas, ese niño mendigo que abandonó su acordeón en plena calle, ese maniquí en un balcón de Porto, etc.)

Paso a paso, y de aquí a que sus progenitores y cuidadores decidan buscar para V. una casa de reposo, ella seguirá construyendo su novela abierta, narrativa viva y audaz, capaz de insertar anécdotas a tiempo real y de manera conversacional e imaginativa.

Desde la ética que confiere su actividad, V. Zat esclarecerá su situación en caso necesario, o simplemente asumirá el papel de narradora social. De su pasado, su origen, su futuro, es posible que el tiempo decida de forma pausada y en coherencia con su la vida que hasta el momento arrastra.

BIBLIOGRAFÍA

Derrida, Jacques (1973): La diseminación, Fundamentos, Madrid.

Kac, Eduardo. (1998): “OrnitorrincoRara Avis, el arte de la telepresencia en Internet”, en Claudia Giannetti (ed.) Ars Telemática – Telecomunicación, Internet y Ciberespacio, L’Angelot. Barcelona.

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Violeta zat

RESUMEN DE ACTIVIDAD ( DESDE 16/09 A 8/10)

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VIOLETA ZAT SOBREPASA EL ECUADOR DE LÍMITE DE AMIGOS EN FACEBOOK (2.900 de 5.000).

CON ALGUNOS DE ELLOS LA AMISTAD ES INTENSA

SIMPLEMENTE CORDIAL

O COMPROMETIDA

LA ACTIVIDAD POÉTICA EN FACEBOOK TAMBIÉN ES DESTACABLE:

VIOLETA ZAT RETRANSMITE EN DIRECTO A TRAVÉS DE LA RED

(2 hasta la fecha)

PRIMERA: VIERNES 18 DE SEPTIEMBRE, 22:00

http://www.justin.tv/clip/99b200a8bf2118d4

SEGUNDA:

Septiembre 26, 2009 · Dejar un comentario

CANAL ZAT DE TELEVISIÓN.

“Varias reglas para alcanzar la excelencia”

Organizador:

violeta zat

Tipo:

Otros – Rastro

Red:

Global

Price:

gratis, es en la red

Hora de inicio:

sábado, 26 de septiembre de 2009 a las 20:00

Hora de finalización:

sábado, 26 de septiembre de 2009 a las 20:35

Lugar:

http://www.violeta-zat.com/canal_tv/

Calle:

http://www.justin.tv

Correo electrónico:

zatvioleta@gmail.com

Cuando era niña me gustaba pintar las nubes de naranja.

Ya sé que las nubes no son del color de las naranjas

pero a mí me gustaba imaginarlas así, brillantes e intensas.

Es posible que sólo los niños puedan ser excelentes.

Quiero decir que sólo los niños son mejores a cada día que pasa,

porque en esto consiste la excelencia,

en romper límites a cada paso….

pensar que es posible que las cosas, todas las cosas, sean diferente a como las vemos.

Yo me declaré excelente

conforme a lo que se pedía de mí,

pero no porque yo realmente así lo creyera

Sino porque había cumplido las metas de manera lúcida y espléndida.

Un buen expediente académico, un buen currículum, incluso una buena presencia, además de un buen carácter y una personalidad fuerte.

No sólo me declaré excelente para mí, sino también para los demás, con la intención de ayudar en lo posible a mí alrededor.

Pero en realidad, y de corazón, no creo que sea excelente en el auténtico sentido de la palabra, pues ¿qué he conseguido mejorar de todo lo que me rodea?

Pocas cosas.

No soy de aquellas personas que dan su vida por los otros, no soy de aquellos que perdiendo parte de su valiosa libertad luchan por liberar a otros. No cuido enfermos, no tengo valor para irme a un país lleno de miseria para ayudar a salir de la miseria.

Las bellotas que puse en remojo ni siquiera han germinado.

Y los dos cachorros que me dejaron al cuidado se han muerto este mediodía.

Soy un desastre. Un desastre excelente. Un rico desastre. Un pozo de desastres.

Hoy pensaba hablar sobre cómo conseguir la excelencia

Tenía un recetario preparado.

Y aunque no es mejor día para ello,

Me gustaría leerlo:

RECETARIO PARA ALCANZAR LA EXCELENCIA:

PRIMERO: Rescatar pedazos de infancia olvidados. Pegar por las paredes del dormitorio los dibujos que conserves de cuando eras niño o niña. Si no conservas ninguno, píntalos de nuevo. Trata de reír con el entusiasmo de antaño.

SEGUNDO: Salir a la calle y pasear durante horas, y hacer sólo eso: pasear, pasear y pasear. Con una sonrisa en los labios mirarás todo lo que sucede a tu alrededor. Y te imaginarás cómo podrías cambiarlo.

TERCERO: Siéntate en el banco de un parque y espera a que alguien se siente a tu lado. Sin previo aviso saca de tu bolsillo el poema de Bukowsky que tenías preparado, y léelo en voz alta:


pájaro azul
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro,

no voy a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres joder mis obras?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado lista, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo: ya sé que estás ahí,
no te pongas triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro,

no le he dejado morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre,

pero yo no lloro,
¿lloras tú?

CANAL ZAT DE TELEVISIÓN:

Retransmisión en directo CONTINUA de la germinación de las bellotas:

http://www.violeta-zat.com/canal_tv/

http://www.justin.tv/violetazat

Retransmisión de cachorros recién nacidos:

http://www.justin.tv/clip/645fe5edc53bc88b

VIDEOS EN YOUTUBE:

http://www.youtube.com/watch?v=lOrMdL1r9Ag

http://www.youtube.com/watch?v=dX12IVzWSKw

http://www.youtube.com/watch?v=5LWLjD5yobM

http://www.youtube.com/watch?v=dDAfqoGQkHU

http://www.youtube.com/watch?v=bdNgxtUTYEk

http://www.youtube.com/watch?v=uHsI8wGxd1U

http://www.youtube.com/watch?v=oYF8TbwQoCI

http://www.youtube.com/watch?v=9VJ7pyUNoOo

http://www.youtube.com/watch?v=odvfrwKbHG0

Violeta sirena

From: violetazat | 27 de septiembre de 2009 | 544 reproducciones

Los espejismos comenzaron a mezclarse con otras impresiones reales y esto fue el detonante. La gente acudía a la costa anhelando una señal, algo que les reconfortase en la desesperanza que caía sin cesar desde que comenzara el gran silencio en el mundo. Fotografiaban la nada y sin ser conscientes de sus actos subían montañas y se llamaban los unos a los otros.
Sólo el canto de las ballenas se oía de forma intermitente.
Así era el mundo, antes de que las sirenas necesitaran para dormir ositos de peluche.

Ver comentarios, vídeos relacionados y mucho más

http://www.youtube.com/user/violetazat

VIOLETA ZAT BUSCA TRABAJO A TRAVÉS DE CLASIFICADOS E INCURSIÓN EN MÚLTIPLES PÁGINAS DE EMPLEO:

VIOLETA ZAT RECIBE OFERTAS DE EMPLEO:

VIOLETA ZAT INTENTA ENTRAR DEJAR RASTRO EN WIKIPEDIA:

(Y es acusada de intentar realizar una campaña promocional de sí misma)

VIOLETA ZAT PRACTICA EL SPAM A TRAVÉS DE GRUPOS DE POESÍA, RELIGIÓN Y DE CIENCIA PARA ATRAER VISITANTES HACIA SU WEB

VIOLETA ZAT ESCCRIBE ARTÍCULOS CIENTÍFICOS, CON EL OBJETIVO DE AUMENTAR SU VISIBILISIBILIDAD EN LA RED:

http://www.articulo.org/idx/138/7813/article/Biotecnologa-de-la-excelencia.html

http://noxis.dolmenent.com/es/leerarticulo/29a7d6dc56d7aca6b6652e1f1caf02c6/

http://www.articuloz.com/belleza-articulos/biotecnologia-de-la-excelencia-1288156.html

VIOLETA ZAT CONSIGUE APROPIARSE DEL TÉRMINO “MUJER EXCELENTE” EN YAHOO Y GOOGLE:

VIOLETA ZAT DEJA MENSAJES EN BLOGS, Y FOROS

http://www.cienciakanija.com/2009/09/18/signos-provisionales-de-agua-en-la-luna/

http://www.blogsdecadiz.com/blog/2009/09/poema-para-fernando-sabido-por-violeta-zat/

VIOLETA ZAT CREA SU PROPIO GRUPO DE ADMIRADORES

http://groups.google.es/group/violeta-zat

(Aunque sin mucho éxito de momento)

VIOLETA ZAT CREA UN LIBRO DE VISITAS EN SU WEB:

http://www.violeta-zat.com/libro-de-visitas-mujer-excelente/gbook.php

EN TWITTER, VIOLETA ZAT CONECTA TANTO CON POETAS COMO CON ESPECIALISTAS DEL SEXO

VIOLETA ZAT PREPARA SU PRÓXIMO VIDEO, SU PRÓXIMA RETRANSMISIÓN Y SU PRÓXIMO ARTÍCULO SOBRE LA VIRTUD.

VIOLETA ZAT RECIBE LLAMADAS POR SKIPE Y CORREOS ELECTRÓNICOS DE DIVERSA ÍNDOLE.

HISTORIAL (PARCIAL) DE LA VIDA DE VIOLETA ZAT (http://www.violeta-zat.com/)

Violeta Zat sale de la ciudad de Berlín en barco y desde Wanesse see: http://www.youtube.com/watch?v=lUXSOILaot0

  • Violeta Zat rebela de manera esbozada un importante descubrimiento sobre el origen de la vida:
  • (con la ayuda de Fran, un pasajero portugués que acaba de conocer y que le ayudará a llegar a su destino)
    (a Violeta le gusta viajar de noche y en barco porque no se ve la superficie).

-Introduzco los microorganismos en una pequeña bañera y me coloco detrás del microscopio. He probado con algunas músicas. No con todas reaccionan igual. Pareciera que les gusta aquella que está compuesta de manera simbólica. Grabo el video utilizando la sinfonía Gymnopedies de Satie.

Es posible que me encuentre ante un descubrimiento importante para el entendimiento de cómo surgió la vida en el planeta Tierra.

He aquí la hipótesis: Existe una música, la música del big-bang que sólo a nivel celular es percibida. Se trata de una melodía en la que han de estar todas las claves para la evolución. Esta música, infinita, y cíclica, determinaría el tiempo en que los organismos han de dar lugar a otras especies. El desarrollo de la“inteligencia evolutiva” vendría dado por la conexión, la capacidad sensorial de relación entre los seres, un milagro que no sería posible sin lamúsica profunda y corpuscular.

http://www.youtube.com/watch?v=TAH3tXQgErY

http://violetazat.wordpress.com/2009/10/25/el-origen-de-la-vida/

Desde niña, soñé con llegar a ser una mujer excelente.

Nunca sabré si este era un deseo propio o ajeno, lo cierto es que llegar a ser una persona con las cualidades suficientes para poder sortear todas las dificultades que se pusieran en mi camino, y llegar a la meta…

A la meta…

Un día me dije: He llegado más lejos de lo que había imaginado, tengo conocimientos, títulos envidiables, un singular atractivo físico y prometedores futuros. Debo parar. Y paré.

No quise seguir avanzando para no tener así que realizar más deseos. En mi interior, algo que no podía explicar me lo impedía. No sólo se trataba de que Violeta Zat ya era todo lo que el mundo y ella misma habían solicitado que fuera, Violeta además ya no estaba en disposición de obedecer (obedecerse, ejercerse como mujer excelente que ya creía ser).

Así fue cómo me detuve. Con firmeza.  Tan segura estaba de no poder realizarme mucho más que tomé la decisión de sentarme y contemplar el mundo mientras me ofrecía por lo que ya era.

Al fin y al cabo, me faltaban dos asuntos importantes por resolver: Aún no había conseguido una relación que me satisficiese. Aún no había logrado un trabajo que me permitiera vivir de manera holgada y de acuerdo con mi excelencia.

Entré en la Red y creé mi espacio. Qué difícil es tener un espacio identitario, personal, de acuerdo con lo que cada cual es.

Creo que desde el momento que coloqué mi perfil de forma pública, me arrepentí. Es posible que todo lo que haya hecho en la vida sea de gran mérito, pero… ¿soy mejor que la gente que apenas tiene nada?, ¿soy mejor que los que recogen en la basura?, me dije. Yo he nacido en un lugar del mundo en el que ser excelente, pese a todas las leyes de la competitividad, es relativamente fácil…  pero ¿qué hubiera sido de mí de nacer en una familia sin medios, o incluso en un país sin medios?

Me di cuenta de que Ser es más difícil de lo que en apariencia parece.

En todos estos días de excelencia, y hasta hoy mismo, he estado ciega. He creído poder seguir instalada en la comodidad del universo conocido, de las fotografías de la realidad comentadas, de la poesía fácil.

Pero Ser es mucho más complicado. No sólo significa sonreír, repartir alegría a ambos lados, vaciarse de generosidad. Ser es un aprendizaje duro y diario que conlleva la palabra compromiso, compromiso con la vida, con las vidas que amas, además de la tuya. Y para ello es necesario luchar. No queda más remedio que luchar.

Sólo en este compromiso vital es posible la excelencia, mejorar cada día, todos los días, para de este modo lograr una realidad mejor, un lugar en el que evolucionar de manera sensible.

Miro a mi alrededor, la gente sufre. Miro cerca de mí, hay quienes me necesitan. No puedo seguir huyendo. Ya no puedo seguir huyendo a ojos abiertos. He de regresar. He de volver a un punto conocido, a un lugar donde reconozca el sonido de las ramas de un árbol para soñar que es allí donde construiré un pequeño columpio.

Me gustaría borrar todas las entradas de mujer excelente que he colocado de forma convulsiva. Pero no puedo, esa también soy yo. En la virtualidad también una es, se es uno.

Aunque tengo impulsos de desaparecer, y de hecho desapareceré, será sólo un cambio de dimensión, un regreso a las calles, un salir de lo virtual para ocupar los espacios que mis pies pisan ya, sobre el barro, en la lluvia.

Ser será difícil, pero he de intentarlo.

http://violetazat.wordpress.com/el-fin-de-la-excelencia/

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ESTO ES LO MÁS DIFÍCIL DE CONTAR

Es complicado resumir todas las sensaciones que este proyecto han generado en nosotros.
Tan difícil que posiblemente no lo hagamos.
Lo más seguro es que reanudemos la actividad de VIOLETA ZAT pasados unos meses (quién sabe si menos). Pero entonces será diferente.
ES INEVITABLE QUE VIOLETA ZAT sea cada vez más real.
Seguirá siendo poeta, sí.
Seguirá escribiendo brevísimos ensayos sobre el origen de la vida, del mundo, de su propia femeneidad.
Dejará de ser excelente (¿o intentará serlo?)
Continuará en su lucha y en su denuncia.
Relatará su vida y dejará que sus familiares y amigos la relaten.
Construirá una BIOGRAFÍA (visual, narrativa, olfativa, tangible).
Desvelará asuntos inconfesables (como los que atañen a las fotografías que os enviamos)

Violeta Zat regresa al lugar del que salió